Xiangyang y Wudang: el cambio de planes que terminó siendo uno de los mejores aciertos de nuestro viaje por China
Hay veces que los mejores viajes no son los que mejor planificas, sino los que surgen cuando todo sale mal.
Nuestro plan era muy sencillo: coger un tren desde Cantón (Guangzhou) rumbo a Chengdu.
LLegamos a las 20 horas a Guangzhou.

Tuvimos nuestra primera toma de contacto con los Didis y legamos al hotel.

Compramos varias cosas para el día siguiente como agua y una batería extraible, nuestra primera toma de contacto con China

y nos fuimos a descansar.

A las 4 de la mañana sonó el despertador, cogimos otro Didi dirección a la estación de tren:

Y a las 5 de la mañana, mientras esperábamos en la estación de tren para comenzar el viaje, recibimos una notificación inesperada: nuestro tren había sido cancelado debido a las fuertes inundaciones que afectaban al sur de China.

Con las mochilas preparadas, un niño de 8 años todavía medio dormido y menos de 20 minutos para decidir un nuevo destino, tuvimos que improvisar sobre la marcha.

Buscamos rápidamente qué ciudades estaban bien comunicadas por tren de alta velocidad y que, además, nos permitieran continuar con nuestra ruta. Fue entonces cuando apareció un nombre que apenas conocíamos: Xiangyang.
De Guangzhou a Xiangyang hay 7 horas en tren de alta velocidad.

Y, sin saberlo, acabábamos de descubrir una de las ciudades con más historia de China y la puerta de entrada a una de las montañas sagradas del taoísmo.

Xiangyang, una ciudad con más de 2.800 años de historia.
Situada en la provincia de Hubei y atravesada por el río Han, Xiangyang es una de esas ciudades que rara vez aparecen en los itinerarios turísticos occidentales, pero que sorprenden desde el primer momento.
Fue una ciudad clave durante el período de los Tres Reinos y escenario de algunas de las batallas más importantes de la historia china. Sus murallas, perfectamente conservadas, recuerdan constantemente el papel estratégico que desempeñó durante siglos.
Además de pasear por el casco histórico, merece la pena visitar:
- Las antiguas murallas de Xiangyang.
- La Puerta Linhan.
- El Templo de Gulongzhong, relacionado con Zhuge Liang.
- El paseo junto al río Han.
Es una ciudad tranquila, auténtica y mucho menos turística que otras grandes ciudades chinas.
Nosotros no pudimos visitarla pero nos quedamos con muchas ganas de hacerlo. Corriendo cogimos un tren que nos llevaría a nuestro destino: Wudang.
De Xiangyang a Wudang en tren
Uno de los motivos por los que elegimos Xiangyang fue su excelente conexión ferroviaria.

Desde la estación de Xiangyang salen trenes de alta velocidad hasta Wudangshan, un trayecto que dura aproximadamente 40 minutos.
Una vez en la estación de Wudangshan, es muy sencillo llegar en autobús o taxi a la entrada del Parque Nacional.
Nosotros dormimos en un hotel muy cerca del Parque Nacional.

En menos de una hora pasamos de una ciudad histórica a una de las montañas más sagradas de toda China.
Wudang, la cuna del taoísmo
Si Shaolin es conocida como la cuna del kung-fu budista, Wudang representa el alma del taoísmo.
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el complejo de Wudang alberga decenas de templos construidos entre los siglos XIV y XVII, perfectamente integrados entre bosques, acantilados y montañas envueltas por la niebla.

Además de su importancia religiosa, Wudang es considerado el lugar de nacimiento del Tai Chi (Taijiquan), uno de los artes marciales internas más famosos del mundo.

Dimos una vuelta por los alrededores del Parque Nacional, vimos los horarios de entrada y planificamos la entrada para el día siguiente ya que nos tocaría madrugar mucho.

Dimos una vuelta, compramos agua y cenamos por los alrededores.


Los templos taoístas más importantes de Wudang.
Cómo visitar el Parque Nacional de Wudang
Una de las dudas más habituales antes de visitar Wudang es cómo funciona el acceso al parque y el transporte interno. Aunque pueda parecer un lugar enorme, está muy bien organizado y resulta bastante sencillo recorrerlo por libre.
Precio de la entrada
La entrada al Parque Nacional de Wudang suele rondar los 130-140 yuanes por persona, aunque puede variar ligeramente según la temporada. Son unos 18€ adultos y 9€ niños.
A este importe hay que añadir el autobús oficial del parque, obligatorio para desplazarse entre las diferentes zonas, ya que los vehículos privados no pueden acceder al recinto. El billete cuesta aproximadamente 35-90 yuanes, dependiendo del tipo de entrada o paquete adquirido. Son unos 10€ adultos y 5€ niños.
Si quieres subir hasta la cumbre utilizando el teleférico de Qiongtai, este se paga aparte:
- Teleférico de subida: 80 yuanes. Son unos 11€ adultos y 6€ niños.
- Ida y vuelta: 150 yuanes. 20€ adultos y 10€ niños.

Cómo funcionan los autobuses dentro de Wudang
Una vez cruzas la entrada principal, todos los desplazamientos se realizan en los autobuses lanzadera del parque, que salen con mucha frecuencia durante todo el día.

Los autobuses conectan los principales puntos de interés:
- Centro de visitantes
- Taizipo (Prince Slope)
- Palacio de Zixiao
- Palacio de Nanyan
- Estación del teleférico de Qiongtai
No es necesario reservar ni preocuparse demasiado por los horarios, ya que normalmente pasan cada pocos minutos. Simplemente bajas en la parada que te interese y, cuando terminas la visita, esperas el siguiente autobús para continuar la ruta.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Wudang?
El tiempo necesario para visitar Wudang depende del ritmo de cada viajero, pero nosotros dedicamos un día completo y nos pareció suficiente para conocer los lugares más emblemáticos del parque. Entramos a las 7:00 de la mañana, justo cuando abrió, lo que nos permitió disfrutar de las primeras horas con mucha tranquilidad. Durante la jornada visitamos los principales templos y subimos hasta el Golden Summit (Jinding) en teleférico, combinando los autobuses del parque con varios tramos a pie.

Nuestra primera parada fue el Palacio de Zixiao, considerado el corazón espiritual de Wudang. Paseamos por sus patios, observamos a los monjes taoístas y disfrutamos del ambiente tranquilo que se respira en este lugar. Considerado el centro espiritual de Wudang.

Es uno de los templos mejor conservados y donde todavía hoy residen monjes taoístas. Su arquitectura tradicional, los patios y el olor constante a incienso hacen que sea uno de los lugares más especiales de toda la montaña.

Después tomamos el autobús hasta el Palacio de Nanyan, uno de los templos más impresionantes de toda la montaña. Construido sobre la roca, ofrece unas vistas espectaculares y es uno de esos lugares que justifican por sí solos la visita a Wudang. Palacio de Nanyan (Nanyan Gong)

Uno de los templos más espectaculares del complejo. Construido literalmente sobre la roca, parece suspendido sobre el vacío. Desde aquí las vistas de las montañas son impresionantes.

Desde allí continuamos hasta Qiongtai, donde se encuentra la estación del teleférico. El Templo de Qiongtai es uno de los complejos taoístas más importantes de Wudang y el punto de acceso al teleférico que asciende hasta el Golden Summit (Jinding).

Construido durante la dinastía Ming y restaurado en varias ocasiones, el templo conserva la arquitectura tradicional taoísta, con patios tranquilos, pabellones de madera y un ambiente mucho más relajado que el de la cima. Rodeado de bosques y montañas, es un buen lugar para hacer una pausa antes de subir al punto más alto de Wudang.

Aunque es posible subir caminando hasta la cima, nosotros preferimos ahorrar tiempo utilizando el teleférico para dedicar más horas a visitar los templos.

La última parada fue el Golden Summit (Jinding), el punto más alto de Wudang y uno de los lugares más sagrados del taoísmo.

El pequeño templo dorado, situado sobre la cima de la montaña, ofrece unas vistas impresionantes sobre un mar de montañas que parecen perderse en el horizonte.

Palacio de Jinding (Golden Summit) Aquí se encuentra el famoso templo dorado construido completamente en cobre y recubierto de oro. Llegar hasta él requiere esfuerzo, hay que subir como unas 500 escaleras, pero la recompensa son unas vistas espectaculares sobre un mar de montañas. Si el día está despejado, el paisaje parece infinito.

Cogimos el teleférico de bajada y el autobús.En total estuvimos prácticamente todo el día dentro del parque y, combinando los autobuses lanzadera, algunos tramos a pie y el teleférico, pudimos recorrer los lugares más importantes sin prisas.

Nos quedo por ver el Palacio de Taizipo. Uno de los conjuntos arquitectónicos más curiosos de Wudang. Su construcción aprovecha completamente el desnivel de la montaña y es famoso por su diseño escalonado.
Pero ya no teníamos tiempo para más.
¿Merece la pena visitar Wudang?
Sin ninguna duda.
No solo por sus templos.
La sensación al recorrer sus senderos es difícil de describir. Todo transmite calma a pesar de los turistas orientales que hay, porque occidentales no hemos visto ninguno.
También por sus senderos, sus bosques, la tranquilidad que se respira y la sensación de estar caminando por uno de los lugares más importantes de la filosofía taoísta.
Si buscas una China diferente, alejada de las grandes ciudades y del turismo masivo, Wudang es una parada imprescindible.
Nos despedimos de Wudang y nos vamos a nuestro próximo destino: Xian.

Vamos a la estación de tren y compramos el billete insitu en la estación.

Y después de varias horas llegamos a Xian.


Llegamos a Xian y nos alojamos en un hotel en el parquing del centro de los Guerreros de Xian para ser los primeros en acceder mañana.

Aquí pasasremos unas pocas horas ya que son las 12 de la noche cuando llegamos y nos despertaremos a las 6:30 de la mañana.
