Día 4. Xi’an: los Guerreros de Terracota, hamburguesas chinas y una noche en tren rumbo a Chengdu.

Después de descubrir Wudang casi por casualidad, nuestra ruta por China continuaba hacia uno de esos lugares que no teníamos claro si visitar: Xi’an y sus famosos Guerreros de Terracota, pero que estaba en nuestra ruta y paramos a verlo.

Xi’an es una de las ciudades más importantes de la historia de China y fue durante siglos el punto de partida de la antigua Ruta de la Seda. Pero, sobre todo, es conocida en todo el mundo por albergar uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de la historia: el ejército de terracota que protege el mausoleo del primer emperador de China.

Nosotros decidimos dormir en un hotel situado prácticamente en el parking de la entrada de los Guerreros de Terracota, algo que resultó tremendamente práctico. Así pudimos levantarnos temprano y estar allí a primera hora, antes de que llegaran las grandes masas de visitantes

Visitar los Guerreros de Terracota de Xi’an

Los Guerreros de Terracota son, sin duda, una de las visitas imprescindibles de cualquier viaje por China.

¿Qué se puede ver dentro del recinto de los Guerreros de Terracota?

La visita al recinto de los Guerreros de Terracota se divide en diferentes pabellones y salas. En total, hay cuatro espacios principales que merece la pena visitar, cada uno con una parte diferente de este impresionante yacimiento arqueológico.

Foso 1: el gran ejército de terracota

Es la imagen que todos tenemos en mente cuando pensamos en los Guerreros de Terracota y, sin duda, la parte más espectacular de la visita.

El enorme pabellón cubre el principal foso arqueológico, donde se encuentran miles de guerreros y caballos de terracota organizados en filas. Algunos permanecen perfectamente visibles, mientras que en otras zonas todavía se pueden observar los trabajos de excavación y restauración.

Caminar alrededor del pabellón y contemplar desde las pasarelas todo el ejército resulta impresionante. Es difícil imaginar que todas estas figuras permanecieran enterradas durante más de dos mil años.

Foso 2: una excavación todavía en proceso

El segundo foso es diferente al primero y permite comprender mejor cómo estaba organizado el ejército. Aquí se pueden observar diferentes formaciones de soldados, arqueros y caballería.

Una de las cosas más interesantes es que parte del foso todavía se encuentra en proceso de excavación y restauración.

Esto permite ver cómo los arqueólogos trabajan para recuperar y reconstruir las piezas que permanecen enterradas.

Foso 3: el puesto de mando

El tercer foso es mucho más pequeño que el primero y el segundo, pero tiene una gran importancia histórica porque se cree que podría haber funcionado como el puesto de mando del ejército.

Aquí se encontraron menos figuras, pero su disposición y las características del espacio han llevado a los investigadores a pensar que tenía una función diferente dentro del complejo militar.

¿Y dónde está el mausoleo? El mausoleo del primer emperador: no está junto a los Guerreros de Terracota

Aunque todo forma parte del enorme complejo funerario construido para Qin Shi Huang, el primer emperador de China, el mausoleo y los Guerreros de Terracota no se encuentran en el mismo lugar. El ejército de terracota fue enterrado para proteger simbólicamente la tumba del emperador, que se encuentra a varios kilómetros de distancia. En esta zona del complejo también se puede visitar la sala donde se exponen los famosos carros y caballos de bronce, unas impresionantes piezas arqueológicas que forman parte de los grandes tesoros descubiertos en el entorno del mausoleo.

Es una visita completamente diferente a la de los Guerreros de Terracota y merece la pena tenerlo en cuenta a la hora de organizar el día.

El ejército de terracota fue creado para proteger simbólicamente al emperador en su vida después de la muerte y se encuentra a varios kilómetros de la tumba principal.

Por eso, después de visitar los espacios principales de los Guerreros de Terracota, continuamos nuestra visita hacia la zona del mausoleo. Para desplazarnos por el enorme complejo utilizamos los coches eléctricos, que conectan las diferentes áreas y hacen que el recorrido sea mucho más cómodo, especialmente para llegar hasta el área del mausoleo.

La tumba del emperador todavía no ha sido excavada y permanece bajo un gran túmulo funerario. Por este motivo, no se puede visitar el interior de la tumba, pero sí acercarse a la zona donde se encuentra y conocer la historia de este gigantesco complejo funerario.

La sala de los carros de bronce

Una de las últimas salas que visitamos fue la dedicada a los carros de bronce.

En ella se pueden contemplar dos impresionantes carros ceremoniales realizados en bronce, acompañados por sus caballos y decorados con numerosos detalles.

Aunque son mucho más pequeños que los carros originales utilizados por el ejército del emperador, reproducen con enorme precisión su diseño. La delicadeza de los detalles y la complejidad de su fabricación hacen que esta sala sea una de las más interesantes de todo el recinto.

Estos carros fueron descubiertos cerca del mausoleo del emperador y son considerados auténticas obras maestras de la artesanía de la época.

¿Cuánto cuesta la entrada?

La entrada a los Guerreros de Terracota cuesta aproximadamente 120 yuanes por adulto, aunque el precio puede variar y existen tarifas reducidas para determinados visitantes. Los niños pagan la mitad.

La entrada permite acceder al conjunto arqueológico y visitar los diferentes pabellones.

¿A qué hora abren?

El horario puede cambiar dependiendo de la época del año, pero normalmente el recinto abre alrededor de las 8:30 de la mañana.

Nuestra recomendación es llegar a primera hora. Nosotros tuvimos la suerte de dormir muy cerca de la entrada y pudimos aprovechar las primeras horas del día, cuando todavía había menos visitantes.

Hay que decir que los los tours llegan a primera hora y creémos que por la tarde tiene que haber menos gente, pero no lo podemos asegurar ya que nosotros fuimos nada mas abrir y había mucha gente.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitarlos?

En nuestro caso, dedicamos prácticamente toda la mañana a la visita. Entre los pabellones de los Guerreros de Terracota y la zona del mausoleo, creemos que merece la pena reservar al menos 4 o 5 horas para recorrerlo todo con tranquilidad.

Las hamburguesas chinas de Xi’an

Después de pasar la mañana entre guerreros, carros y excavaciones, llegó el momento de descubrir otra de las cosas que más nos gustan de viajar por China: la gastronomía.

Y en Xi’an probamos una de las especialidades más curiosas de la ciudad: las famosas hamburguesas chinas, conocidas como roujiamo.

Se trata de una especie de pan plano y crujiente relleno de carne cocinada durante horas, normalmente de cerdo, aunque también existen otras versiones. Es una comida sencilla, económica y perfecta para comer mientras recorres la ciudad.

Nos encantó descubrir cómo en cada lugar de China la gastronomía cambia completamente y aparecen platos y sabores que no habíamos probado en ninguna otra ciudad.

Qué ver en Xi’an

Después de nuestra visita a los Guerreros de Terracota, dedicamos el resto del día a descubrir algunos de los lugares más importantes de Xi’an.

Una de nuestras primeras paradas fue la Pagoda del Gran Ganso Salvaje, uno de los símbolos de la ciudad.

La pagoda forma parte de un importante complejo budista y es uno de los lugares históricos más conocidos de Xi’an.

Nosotros aprovechamos para entrar y subir hasta lo alto de la torre, desde donde pudimos disfrutar de las vistas de la ciudad.

También visitamos la Torre de la Campana.

y la Torre del Tambor, dos de los edificios históricos más representativos de Xi’an.

Estas torres se encuentran en el centro de la ciudad y durante siglos tuvieron una función fundamental para marcar el paso del tiempo. Hoy son dos de los monumentos más fotografiados de Xi’an y merece la pena acercarse a conocerlas.

El Barrio Musulmán de Xi’an

Cuando empezó a caer la tarde nos dirigimos al famoso Barrio Musulmán, una de las zonas con más ambiente de toda la ciudad.

Aquí pudimos comprobar una vez más la enorme diversidad cultural de China. Las calles están llenas de puestos de comida, pequeños restaurantes, tiendas y vendedores ambulantes.

Es uno de los mejores lugares para pasear sin rumbo fijo y dejarse llevar por los olores y los sabores.

Además de probar diferentes platos y especialidades locales, nos encantó simplemente caminar por sus calles y observar el ambiente.

Xi’an es una ciudad en la que la historia y la gastronomía están completamente unidas. Por un lado, tienes los grandes monumentos y las huellas de las antiguas dinastías y, por otro, una ciudad llena de vida donde cada calle parece tener algo nuevo que descubrir.

Una noche en tren rumbo a Chengdu

Y como nuestro viaje por China no daba tregua, nuestra visita a Xi’an terminó de una manera muy especial.

Por la noche nos dirigimos a la estación para coger un tren nocturno rumbo a Chengdu, nuestro siguiente destino.

Después de un día intenso, primero visitando a los Guerreros de Terracota y el mausoleo y después recorriendo algunos de los lugares más importantes de Xi’an, tocaba subirnos de nuevo a un tren y dormir mientras atravesábamos China.

Viajar en tren es, sin duda, una de las mejores formas de recorrer este enorme país. Las distancias son enormes, pero la extensa red ferroviaria permite conectar ciudades muy alejadas entre sí y, en nuestro caso, los trenes nocturnos nos permitieron ahorrar una noche de hotel y aprovechar al máximo nuestros días. No pudiemos coger cama y pasamos 11 horas en estos asientos del tren.

Nos despedíamos así de Xi’an después de un día muy completo: Guerreros de Terracota, el mausoleo del primer emperador, hamburguesas chinas, pagodas, torres históricas y el Barrio Musulmán.

Y mientras el tren avanzaba hacia Chengdu, nosotros nos preparábamos para la siguiente aventura de nuestro viaje por China.

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