Día 13. Un día inolvidable en Yading: Milk Lake & Five Colors Lake.

Hoy tocaba uno de los días más esperados de todo el viaje: descubrir los impresionantes lagos de Yading, en pleno corazón de las montañas de Sichuan.

La aventura comenzó muy temprano, con la lanzadera de las 7:00 de la mañana que nos llevó hasta el interior del parque. Oliver estudiando la ruta en el autobús.

Una vez allí, hay que andar como 10-15 minutos

hasta dónde coges el bus eléctrico hasta Luorong Pasture, el punto donde comenzaría la verdadera aventura a pie.

Desde allí emprendimos la caminata hacia nuestro primer objetivo: Milk Lake, situado a unos 4.600 metros de altitud.

El esfuerzo de caminar a semejante altura se hace notar, pero el paisaje consigue que te olvides por momentos del cansancio. Hay varios dispensadores de oxígeno a lo largo del recorrido.

Poco a poco, entre montañas imponentes y paradas constantes para hacer 1000 fotos llegamos a los 4200 metros.

El paisaje es impresionante a pesar de la lluevia y de la niebla…

El recorrido está muy bien señalizado.

Hay partes del recorrido que son por escaleras.

Llegamos a los 4400 metros.

Cada vez estamos más cerca de nuestro obetivo.

Si, por desgracia hay muchos caballos subiendo y bajando cargados de botellas de oxígeno.

Y de repente apareció ante nosotros el lago, con ese característico color azul lechoso que le da su nombre.

Milk Lake, situado a unos 4.600 metros de altitud.

Bordeamos el lago, llegamos hasta el glaciar, yo no me quería ir de allí, es todo tan bonito.

No podemos parar de hacernos fotos.

Después de disfrutar de Milk Lake, continuamos ascendiendo hasta Five Colors Lake, situado aproximadamente a 4.700 metros.

Este es el punto más alto de la ruta y uno de esos lugares que parecen sacados de otro planeta. El agua cambia de tonalidad dependiendo de cómo incide la luz del sol, creando una combinación de azules y verdes realmente espectacular.

Pero todavía nos quedaba un último esfuerzo.

En lugar de dar la vuelta, decidimos seguir subiendo un poco más.

Hasta alcanzar una montaña.

Desde la que conseguimos una perspectiva privilegiada de los dos lagos al mismo tiempo.

Allí, a casi 4.900 metros de altitud, nos quedamos simplemente contemplando el paisaje.

Después de tantos kilómetros y de cada paso cuesta arriba, aquella vista fue una recompensa increíble. Sin duda, una de las panorámicas más espectaculares de todo el viaje y uno de esos momentos que sabes que recordarás durante mucho tiempo.

🚶‍♂️ Distancia total a pie: aproximadamente 10 km desde Luorong Pasture, ida y vuelta.
⛰️ Altitud máxima: cerca de 4.900 m.
🥾 Dificultad: exigente, principalmente por la gran altitud.
💙 Recompensa: dos lagos glaciares y unas vistas absolutamente inolvidables.

Ahora tocaba deshacer lo andado, lo bueno es que como habíamos madrugado tanto, teníamos tiempo de sobra de disfrutar de la vuelta.

Oli estaba encantado con tanta piedra.

Y yo tambien.

Cuando llegamos a los 4700 metros ya había mucha gente.

Y esta es la realidad, lo sucia que es la gente…

Nos gustó madrugar mucho y verlo vacío. Con gente el encanto disminuye.

Y comienza la bajada.

Tanta felicidad me desborda.

Caminar a semejante altura no es fácil, pero cuando llegas arriba y tienes delante un paisaje así, entiendes por qué mereció la pena cada paso.

Y llegamos a nuestro punto de partida. Dónde primero cogemos el bus eléctrico.

Hay monos por todos los lados.

Vemos de lejor el monasterio, pero dejamos la visita para mañana

¿Te atreverías a subir hasta los 4.900 metros para disfrutar de unas vistas como estas?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *