Nápoles con bebé y sin carro.

Después de comprar el carro de Oli, súper versátil, plegable y con posibilidad de poder meterlo en el avión (Easywalker) como maleta de mano, a Nápoles nos fuimos sin él. Eran 5 días con unna previsión de tiempo malísima, así que decidimos coger las mochilas de 27 litros con las que siempre viajamos del Decathlon y la mochila de Oliver de porteo (Ergobaby adapt)

Y el resultado fenomenal! porque? por que desde aquí confirmo que Nápoles no esta hecha para carros de bebés, calles estrechas, falta de aceras, cuestas y pavimento empedrado es como se podría definir Nápoles!

El viernes después de dejar las cosas en casa nos fuimos a comer pizza frita, en Zia Sorbillo, que buena! y lo mejor el precio 3,5€ y nos perdimos por Nápoles, hicimos la compra, paseamos por sus calles y por el paseo

hasta llegar al Castel dell’Ovo o Castillo del Huevo, se puede acceder gratis pero si quieres visitar el interior hay que pagar ya que tienen exposiciones temporales en su interior, está en el islote de Megaride, dónde puedes ver la Bahía con el Vesubio de fondo, totalmente recomendable.

Desde allí fuimos a un parque con acuario muy cerquita del castillo, pero estaba cerrado por obras así que nos fuimos a la Biblioteca Nacional de «Vittorio Emanuele III». Cómo casi siempre acabamos en sitios curiosos, ya que queríamos entrar en la Biblioteca y terminamos en las oficinas dónde un «señor» nos enseñó de forma privada la antigua biblioteca con sus frescos, manuscritos, el archivo histórico.

Después de esta primera toma de contacto con la ciudad nos fuimos a descansar que mañana nos esperaban muchas más cosas, atravesando la Piazza del Plebiscito ya de noche.

El sábado decidimos visitar la parte histórica de la ciudad, la Spaccanapoli, la parte antigua, la parte que es Patrimonio de la Humanidad, perdiéndonos por los callejones y disfrutando de esta ciudad caótica y sencilla a la par, con esa ropa tendida en cada uno de los callejones por los que pasas y que la hacen tan particular y diferente.

Atravesamos la Via Tribunali hasta llegar a la Polichinela o Pulcinella siendo un personaje de la comedia del arte característico en Nápoles.

LLegamos hasta la Piazza del Gesú Nuovo, dónde en el centro se encuentra la Guglia dell’Inmacolata (Aguja de la Inmaculada, es un obelisco barroco de Nápoles) y accedimos a la Iglesia del Gesú Nuovo.

Pasamos por el Lapis Museum, es privado con restos arqueológicos.

Así, llegamos hasta la Catedral de Nápoles – el Duomo (gratis), visitando los centenares de Iglesias que te encuentras por el camino.

Uno de los santos más venerados y rezados es la estatua del santo Giuseppe Moscati, éste se encuentra dentro de la Iglesia del Gesú Nuovo.

En el interior del Museo Cappella se encuentra el Cristo Velato.

Intentamos comer en  L’Antica Pizzería Da Michele pero después de esperar más de una hora para comer en su interior decidimos llevarla a casa para comer. El precio es cerrado 5€ y sólo dos clases de pizza margarita y marinara, el truco es coger número (cómo en la carnicería) y darte unan vuelta para no tener que esperar fuera.

Después de comer fuimos a visitar el Castillo de Sant Elmo desde casa andando, que sí se puede!

aunque dicen que la zona es un poco «delicada» nosotros no tuvimos ningún problema, se accede subiendo unas «cuantas» escaleras….alrededor de 500 pero el acceso me pareció de lo más agradable y curioso ya que a pie de estas escaleras estaban las casas de la gente.

La entrada cuesta 2.5€ y merece mucho la pena. La verdad que las vistas son impresionantes y ver la puesta de sol desde allí es algo especial, no se puede acceder al interior pero es muy recomendable, la vuelta la hicimos de la misma forma, bajando los aproximadamente 500 escalones.

Existe otra forma de acceder al castillo que es mediante un funicular, nosotros no lo cogimos y no podemos decir lo que se tarda o cuanto cuesta, se coge desde Via Toledo, lo que si que recomendamos es hacerlo a pie. Nosotros no entramos, pero justo al lado se encuentra el convento Certosa de San Martino.

Después de este día tan intenso sólo nos quedaba ir a casa y prepararnos para el día de mañana que nos esperaba la visita a Pompeya!

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